17/01/2012
La relación matrimonial de Keiran con su esposa Courtney no funciona como a él tanto le gustaría. Cuando cae la noche y llega el momento de poder estar juntos a la caprichosa mujer no le apetece hacer nada. Lo que extraña más al esposo, en cambio, son los viajecitos que se hace al comedor cuando cree que él se queda dormido. En una de esas noches cuando vuelve ella y se echa a dormir, Keiran le echará un ojo al portatil donde comprenderá lo cornudo que lo está haciendo. Al día siguiente la muy zorrona marchará a un hotel con su colega Scott, y lo peor es que no podrá hacer nada para remediarlo. Tendrá que esperar en casa sabiendo que la putita de su mujer se abre de piernas para otro hombre con la excitación de saber que vive de una aventura con otro hombre.