03/02/2012
A Briana no le gusta nada James, el novio de su hija, desde que están juntos no hace más que interponerse en la relación para intentar romperla. James sigue siendo respetuoso y decide hacer lo correcto, le dice a Briana que quiere casarse con su hija. Ella lo humilla y se opone a su matrimonio, no va a consentir que su pequeña acabe casada con ese hombre que no le gusta. Pero James, cansado de las ofensas y menosprecios de su suegra, decide tomarse la justicia por su mano castigando a Briana cómo mejor sabe, con unos tremendos pollazos que le cambiarán la forma de pensar.