05/02/2012
Una buena mañana, Eric se encuentra a la hija de su vecina, Amia, fumando hierba en el porche de su casa. Después de asustar a su novio, la hace entrar en casa, donde estaba Jewels, su mujer. Según la jovencita estaba fumando con su chico solo para impresionarlo, por lo que la pareja le explicó que no debía hacer nada bajo presión. Además la moza confesó de que él quería tener sexo con ella, pero no se atreve ya que no tiene experiencia en la cama. Y es en eso donde la pareja de vecinos más la podían ayudar: una diosa madurita y su marido iban a hacer de ésta chiquilla una experta en el sexo gracias a unas cuantas clases prácticas donde iban a tener que participar las dos. Está claro que Amia hoy se ha llevado dos buenas lecciones en la vida, aunque una mucho más placentera y didáctica que la otra.