08/11/2011
Haciendo el bruto en casa de su amigo, Seth se ha cargado el jarrón de flores de la señora Avluv. Al llegar ella, se lo encuentra en el sofá maldiciéndose. Al contarle lo sucedido ella se siente bastante decepcionada con él, ya que no puede ser que gaste ese comportamiento en lugares ajenos. Pero el chico está completamente arrepentido y haría cualquier cosa por ganarse su perdón. Veronica siempre ha tenido una cierta predilección, un trato diferente hacia Seth y, quizás podría perdonarle, si por fin le procura alguna atención especial. Al principio puede que se resista un poco, pero cuando tenga el arma en la mano, el chico no podrá evitar hacérselo con la madre de su amigo.